Misma imagen con tres tipos de iluminación diferentes.

En post previos hemos repasado algunas de las características más básicas que tiene la luz, de modo que en este post vamos a seguir profundizando en el asunto, ya que la fotografía se basa en eso, entender y manipular la luz del modo que queremos. Aprender a entender la luz es la tarea más difícil que tenemos que conseguir dominar como fotógrafos.

Cuando pensamos en la dirección de la luz lo que tenemos que tener en mente es el tipo de sombras con las que queremos trabajar. De este modo, moveremos la luz alrededor de nuestro sujeto para buscar el efecto que deseamos en nuestra fotografía. ¿Qué tipos de posiciones de luz existen? Básicamente podremos mover nuestro punto de luz 360º alrededor de nuestro sujeto, eso quiere decir que tendremos tres posiciones básicas: luz frontal, luz lateral y contraluz. Siempre que hablamos de dirección de la luz nos referimos en relación a la cámara, no al sujeto.

1. Luz frontal.

En este caso la fuente de luz está iluminando lo que está en frente de nuestra cámara. De este modo la luz cae directamente sobre el sujeto de nuestra fotografía y por lo general es un tipo de luz que tiene muy pocas sombras y es un poco plana. Cuando usamos este tipo de iluminación las imágenes tienden a ser un poco bidimensionales y a faltarles un poco de volumen y profundidad. Este tipo de luz también elimina o reduce la textura del sujeto o la escena (lo cual para retratos puede ser muy útil ya que conseguiremos un efecto de piel sin manchas y sin granos).

Otro tipo de luz frontal que podremos utilizar es la luz frontal alta, es decir, cuando nuestra fuente de luz está más alta que el sujeto y la cámara. Este tipo de iluminación hará que los colores resalten, pero tenemos que tener cuidado con sombras poco favorecedoras que se dibujarán hacia abajo y a veces, en el caso de los retratos pueden dar lugar a ojos achinados o sombras debajo de los ojos en modo mapache, por lo que se recomendará utilizar un flash de relleno o un reflector.

Frontal light

Frontal light

2. Luz lateral.

Cuando colocamos la luz de manera que quede lateral a nuestra cámara tendremos este tipo de iluminación. Este tipo de luz da lugar a sombras, textura, volumen y profundidad. Esto puede ser útil a la hora de separar el sujeto del fondo, e incluso en algunos casos podría crear imágenes duras con mucho contraste entre las zonas brillantes y oscuras.

A su vez, si hablamos de retratos (y dependiendo de la calidad de la luz) podría ser útil para enfatizar arrugas, textura en la piel, los poros… por lo que si es algo que estamos buscando, ¡perfecto! Si no es lo que queremos, deberemos cambiar el tipo de luz para que sea suave de modo que tengamos textura, pero las sombras sean más suaves.

Side light

Side light

3. Contraluz

Es sin duda una de mis luces favoritas, con la que más me ha costado trabajar y la que más orgullosa estoy de haber empezado a controlar. ¿Dónde está la luz en este caso? Obviamente, detrás del sujeto apuntando hacia la cámara. Esta luz es genial, pues crea un halo de magia y misterio, es maravillosa porque ayuda a los sujetos de nuestra imagen a destacar del fondo y hace que cualquier imagen tenga un punto increíble de manera muy sencilla.

¿La parte negativa? Es muy fácil crear siluetas con este tipo de luz pero es difícil mantener a tu sujeto bien iluminado, en vez de una mancha enorme y negra. Por eso es difícil tener un contraluz genial y no solo un objeto superoscuro. También tendremos que tener cuidado con el flare (esos puntos de luz de colores que tenemos en las fotografías cuando entra luz con determinado ángulo a través de la lente), si os gusta el efecto, como a mí, tendréis que jugar para colocarlo en un sitio donde no moleste y ayude a la composición, si no podréis utilizar un parasol para evitar este efecto.

También podremos usar este tipo de luz como luz secundaria, o reflejarla con un reflector para obtener el resultado deseado.

Back light

Back light

Una vez que ya sabemos estas posiciones, vamos a hablar un poquito de ángulos de luz, ya que son importantes sobre todo a la hora de trabajar con luz lateral. De este modo tendremos dos tipos principales de luz lateral. 

Con el ángulo hacia el sujeto, sería la manera más típica de trabajar con este tipo de luz, de modo que nuestra luz se colocará en un ángulo de unos 45º, lo cual nos permite crear sombras, volumen y textura. La profundidad de las sombras aumenta conforme movamos la luz más hacia el lateral.

Al lado del sujeto, lo que significa tener la luz a unos 90º del sujeto, lo que crea efectos muy dramáticos, pues la mitad del sujeto estará iluminado y la otra mitad se mantendrá en sombra.

¡Espero que os sea útil y os ayude a mejorar vuestra destreza fotográfica! No dudéis en comentar, ¿cuál es vuestro tipo de foto preferida? ¿Cómo la practicas?

Además os dejo una página genial para que podáis practicar esquemas de luz, ¡mola site!

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