Fighting the light

Lo primero que hice después de conseguir mi cámara fue matricularme en un curso de iluminación para aprender más sobre las características de la luz y cómo funciona. Como ya sabemos, la fotografía se basa sobre todo en trabajar con la luz que tenemos (si trabajamos con luz natural) o con la que podemos crear (en el caso de luz artificial).

Si tú estás empezando en el mundo de la fotografía, quizás estés un poco perdido a la hora de entender cómo funciona la luz y los distintos tipos de luz que hay, así que vamos a intentar explicarlo de la manera más sencilla posible. ¡Espero que te sea útil!

Primero debéis saber que la luz tiene cinco características en las que tenemos que pensar cuando sacamos fotos.

1. Direction: ¿De dónde viene la luz? Esto quiere decir, cuál es la fuente de origen de la luz con la que trabajamos, o cuáles son en el caso de que haya más de una. En qué lugar físico se encuentran. ¿Están delante de nosotros? ¿A nuestra espalda? ¿Quizás a un lado? ¿Más altas o más bajas que nuestra cámara?

Saber la dirección de la luz es importante porque esta es la responsable de crear formas y textura en nuestras imágenes gracias a la creación de sombras. Un ejemplo claro para ilustrar la importancia de la dirección de las luces es el trabajo con flashes, puesto que dependiendo de dónde situemos el flash y el ángulo de disparo dará como resultado distintas sombras y texturas.

Three different ilumination ways.

2. Intensidad: Nos referimos a la intensidad como el brillo que tiene la luz. Cuando trabajamos con distintas luces, su intensidad afectará al contraste de nuestra fotografía. Cuando una de las luces es más intensa que la otra, se crean sombras, lo cual aporta profundidad a la imagen. Esto mola bastante porque nos permite saber que si queremos que nuestra imagen sea más plana y tenga menos sombras, tendremos que trabajar con luces que tengan la misma intensidad, sin embargo si lo que buscamos es contraste, deberemos cambiar las intensidades de las luces, aumentando y disminuyendo las intensidades.

Otra cosa importante que tenemos que tener en cuenta con respecto a la intensidad de la luz será la ley de la inversa del cuadrado (de la que hablaremos en otro post) pero que de forma resumida dice que: cuanto más cerca está el sujeto a la fuente de luz, más intensa será la luz y más oscuro será el fondo.

3. Color: Con color nos referiremos al tipo de luz con respecto al balance de blancos. La luz tiene colores dependiendo de la fuente y dónde rebote (por ejemplo, la luz del atardecer es ligeramente dorada, la luz por la noche es más azulada, si yo tengo una habitación pintada de rojo, lo más normal es que la luz rebote contra las paredes y se tiña levemente de rojo) normalmente nos referiremos a luz cálida o fría.

De este modo la luz fría será aquella con tonos azulados, verdes y quizás morados, normalmente se interpreta como relajante y frío. Por otro lado, tenemos tonos cálidos como el rojo, naranja y amarillo, que transmiten calidez y comodidad.

4. Contraste: Nos referimos al contraste como la transición entre luces y sombras. Las áreas más brillantes serán las altas luces y las más oscuras, obviamente, las sombras. Entre las altas luces y las sombras, tendremos tonos medios y tonos oscuros.

El contraste también dictamina el rango dinámico de nuestra fotografía, es decir, la diferencia entre las áreas más brillantes y las más oscuras de una imagen. El rango dinámico será un factor importante cuando buscamos una cámara nueva. También tenemos que tener en cuenta que el rango dinámico siempre baja de nuestro ojo, a la cámara, al monitor, a la impresora…

5. Dureza: ¿Cómo son las sombras? ¿Tienen bordes bien definidos? ¿Son los bordes más blandos y difuminados? Diremos que las sombras bien definidas y con mucho contraste son luz dura, por otra parte, aquellas que sean más borrosas serán el resultado de luz suave.

Las luces duras se crean con una luz original pequeña, mientras que las luces suaves tienen fuentes de luz muy grandes (siempre en relación con el sujeto de nuestra imagen). La idea es que cambiando el tamaño de nuestra fuente de luz, o usando reflectores, paneles de difusión, paraguas, softboxes… podemos suavizar las fuentes de luz.

Espero que este post haya sido útil para vosotros y os recomiendo este otro post con ejercicios para trabajar en estas cinco características. ¡No te olvides de comentarme qué tal te va con la luz y compartir tus trucos!

También, si os apetece practicar, ¡este es otro buen sitio!

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