Si llevas un rato metido en el mundillo de la foto, aunque solo sea porque te pasas el día viendo fotos molonas en Instagram, habrás visto este tipo de fotografía seguro, especialmente en esta época del año, cuando todos estamos un poco más de bajoncillo y los días son más oscuros.

 

¿Qué es exactamente la fotografía de clave baja?

Entendemos como fotografía de clave baja aquellas fotos donde priorizan los tonos oscuros, los negros y las sombras, que pasan a ser la parte importante de la imagen. Usamos además las altas luces para resaltar aquello que quieres enfocar en la imagen. Los fotógrafos usan esta técnica para añadir drama, misterio y mucho contraste a sus imágenes. Si pensáis un momento en pintura barroca y en las técnicas de sfumato, claroscuro… eran imágenes con mucha más dimensión y la atmósfera cambia y se vuelve mucho más dramática.

Tenemos que tener cuidado con este tipo de fotografía porque hay una diferencia entre una foto subexpuesta y una fotografía en clave baja. Si nuestro histograma está casi todo en el lado izquierdo (los negros y las sombras) y no hay información en los blancos o las altas luces, o la que hay tiene picos muy altos (altas luces sobreexpuestas), la foto está mal expuesta. Por otro lado, si tenemos una curva suave y sutil que va desde los negros hasta los blancos y las altas luces, ¡lo has conseguido! ¡Eso es calve baja!

 

¿Cómo consigo ese tipo de curva?

La fotografía de clave baja no es fácil de conseguir de manera correcta, pero es un tipo de foto que no deja indiferente y ese es el motivo principal para que pruebes e intentes dominar esta técnica. La parte fundamental será controlar la luz y las sombras.

Como los tonos principales son negros y sombras, trabajar con un ISO reducido y un fondo oscuro es imprescindible. Una vez más, en este caso controlar la luz con la que trabajamos es de absoluta importancia. Si probamos este estilo en interiores (un estudio, un cuarto de vuestra casa) tenéis que tener en cuenta que la luz ambiental ha de ser casi inexistente, así que deberéis cerrar puertas, ventanas, persianas… e iluminar con focos o flashes, ayudando también con reflectores para rellenar las sombras indeseadas. Si por el contrario sacamos las fotos en exterior, deberemos esperar a que sea de noche y buscar igualmente un fondo oscuro que no refleje la luz, sino que la absorba. También deberéis tener cuidado con la apertura ya que cuanto más abierto esté el diafragma, más luz ambiental entra en el sensor, de modo que tendréis que ir jugando para controlar esto a su vez.

Si trabajáis con flashes y modificadores de luz será mucho más fácil dirigir y controlarla, consiguiendo dirigirla hacia donde queremos y cómo queramos, pudiendo rodear el sujeto, iluminar solo una parte de él… Si además tapamos parte del flash (como si fueran las puertas abatibles) podremos tener luces muy estrechas que iluminen tan solo un poquito los bordes.

Por último, los contraluces usando esta técnica crean siluetas impresionantes donde solo se ve el contorno del sujeto y la mente del espectador tiene que intentar descifrar el resto de la imagen. Esto es supercomplicado, porque es muy fácil que la imagen quede subexpuesta, ¡pero son unas fotos TAN chulas!

¡Ahora es hora de que cojas la cámara y pruebes tú! ¡Si tienes cualquier tipo de duda ya sabes que puedes preguntar en los comentarios!

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